Les presento a Chavela. Labrador de raza, 8.7 libras con sus cinco semanitas y usa pilas Duracell...
La encontré en una esquina al norte de Denver el jueves pasado. Cachorros a la venta, rezaba el cartel. No sé por qué (aunque tengo algunas sospechas), me enterneció verla con sus hermanitas, en el parque de la estación de servicio y paré para curosear. Micaela, la racional, la sensata, recordó el buen consejo de la única sesión de terapia que tuvo en este país, y se dio 24 horas para meditar el asunto. Fueron 24 horas que más que meditar, sirvieron para pensar los mimos que le iba a dar a la chachorra. Y así empieza esta historia.

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